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    Cirugía Maxilofacial

Cirugía Maxilofacial - Cartera de servicios

Implantes dentales

Los implantes dentales han revolucionado la cirugía maxilofacial en los últimos 25 años. Un implante dental es un dispositivo quirúrgico que se inserta en el hueso de la mandíbula en sustitución de las raíces de un diente o en el cráneo para soportar una prótesis dental o una corona dentaria, conectar un puente, una prótesis, prótesis facial o para actuar como un anclaje de ortodoncia.

La base para los implantes dentales modernas es un proceso biológico denominado osteointegración en el que los materiales, tales como el titanio , forman una unión íntima con el hueso. El implante se coloca inicialmente hasta que la osteointegración se ha producido y a continuación se añade una prótesis dental o una corona a dichos implantes. En ocasiones ambas cosas se hacen en el mismo momento quirúrgico.

La cirugía de implantes dentales es sencilla. Consiste inicialmente en la perforación en el hueso de un orificio que albergará al implante dental. Según la técnica empleada, se puede colocar en el mismo momento un diente fijo o por el contrario, en ocasiones es necesario esperar a la completa curación del implante para colocar los dientes sobre los implantes.

La técnica se realiza bajo anestesia local y no es dolorosa. El paciente volverá a su domicilio tras la cirugía sin dolor y en todo caso con unas leves molestias que pueden controlarse con medicación para el dolor.

En ocasiones es preciso la obtención de injertos óseos para restaurar el volumen de hueso necesario para la colocación de implantes. Dichos injertos son obtenidos de la misma mandíbula en la mayoría de los casos. También puede precisar un “elevación de seno” o de la colocación de implantes cigomáticos en casos de atrofia maxilar severa.

La colocación de implantes dentales es un procedimiento quirúrgico y como tal, debe ser realizado por un cirujano oral y maxilofacial, ya que es un procedimiento quirúrgico para el que se debe tener la experiencia y formación en cirugía necesaria. En España solo los médicos especializados en cirugía oral y maxilofacial están oficialmente cualificados para realizar este tipo de cirugías.

Debe evitar acudir a clínicas franquiciadas que venden bajos costos con una calidad de los implantes más que dudosa en los que no existe un profesional fijo y en el que la experiencia y la capacidad del profesional para realizar este tipo de cirugía no están garantizadas. Estas clínicas franquiciadas habitualmente contratan odontólogos desempleados que aceptan estos contratos para adquirir experiencia antes de iniciar su actividad privada independiente.

En mi práctica clínica he tenido la oportunidad de tratar numerosas complicaciones y fracasos de implantes provenientes de estos centros. Desconfíe de aquellas clínicas que no tengan un médico cirujano oral certificado por el Ministerio de Sanidad.

Cirugía Oral

La cirugía oral comprende una serie de procedimientos que involucran a las estructuras de la boca. Estos procedimientos incluyen:

  • La cirugía de cordales (muelas del juicio)
  • Cirugía de los quistes de los maxilares
  • Cirugía de dientes retenidos
  • Cirugía oncológica de la boca
  • Cirugía ortognática de los maxilares
  • Cirugía de implantes dentales
  • Biopsias
  • Tratamiento de las lesiones precancerosas (leucoplasia, liquen, etc.)

Cualquiera de estos procedimientos debe ser realizado por un cirujano maxilofacial experto.

Cirugía Ortognática

El término cirugía ortognática proviene del griego (“orto-“ correcto; “-gnatos” mandíbula).

Se incluyen por tanto en esta terminología aquellas técnicas quirúrgicas que los cirujanos maxilofaciales y determinados cirujanos plásticos faciales debidamente entrenados, realizan para colocar en la posición correcta la mandíbula y/o el maxilar para conseguir una mejoría estética de la cara y mejor función de la masticación.

Supone por tanto una cirugía con intención doble: por un lado mejorar la oclusión de los dientes para poder “morder mejor”, y por otro mejorar el perfil de la cara para tener una mejor armonía y belleza facial. Además, es una gran herramienta complementaria a la ortodoncia, ya que se ha comprobado que en muchos casos se puede conseguir finalizar los tratamientos de ortodoncia más precozmente si el paciente se somete a ciertos procedimientos ortognáticos. Por otro lado, ciertos beneficios paralelos que pueden conseguirse con esta cirugía son, por ejemplo, una mejoría de la apertura oral y del dolor asociado a la articulación temporomandibular (ATM), una franca mejoría del ronquido en casos del llamado “Síndrome de apnea Obstructiva del Sueño”, al mejorar el paso de aire a través de la vía aérea alta, etc.

Como todo en medicina, se precisa de un diagnóstico exhaustivo y de una planificación milimétrica de la cirugía. Es necesaria la realización de fotos del paciente, modelos de escayola de los maxilares, radiografías (laterales, panorámicas, intraorales…) y en la mayoría de casos una Tomografía Computarizada, que permitirá realizar una simulación 3D en un sistema informático que nos ofrece la predicción de la imagen final que tendrá el paciente.

La preparación para la cirugía puede ser variable de un paciente a otro. En general, la primera fase consiste en una ortodoncia (que llamamos “pre-quirúrgica”) que se encarga de colocar los dientes en la posición “ideal” que queremos conseguir. Una vez conseguida, se realiza la movilización ósea (la cirugía propiamente dicha, bajo anestesia general), y en algunos casos se requiere de un periodo de consolidación antes de quitar la ortodoncia definitivamente para hacer “retoques finales”.

Se trata por tanto de un procedimiento multidisciplinar, que emplea técnicas de diagnóstico y planificación avanzados, para ofrecer un tratamiento seguro y predecible a los pacientes.

Cirugía de la ATM

El término ATM es la abreviatura de “Articulación Temporomandibular”. Hace referencia a la zona donde la mandíbula se articula con la base del cráneo y que se localiza justo delante de ambos oídos.

Por desgracia, la patología de esta articulación ha crecido enormemente en los últimos años. Son pacientes que durante años han creído tener dolor de oídos y sin embargo ningún otorrinolaringólogo encontró ningún problema en sus oídos. Estos pacientes tienen el problema realmente en la articulación temporomandibular y no en sus oídos, pero que por la proximidad de ambas estructuras se confunde la localización del dolor.

Las patologías que afectan a la ATM pueden dividirse en 2 grupos. Por un lado las que afectan a la musculatura que se “ancla” en la articulación y por otro lado las enfermedades que afectan al propio hueso de la articulación de la mandíbula. En el primero de los casos, los síntomas se manifiestan como dolor a nivel de las mejillas, dolor de cabeza y en la zona temporal, agotamiento y cansancio al masticar o al hablar. En el segundo caso, los síntomas suelen manifestarse como chasquidos o crujidos al abrir o cerrar la boca, luxación de la mandibula, incapacidad para cerrar la boca, etc.

Si usted presenta alguno de estos síntomas, debe consultar lo antes posible con un cirujano maxilofacial, ya que de lo contrario puede agravar los problemas que ya presenta su articulación temporamandibular pudiendo derivar en secuelas permanentes.

La Articulación Temporomandibular (ATM) puede estar afectada por distintas entidades patológicas (inflamatorias, traumáticas, tumorales) aunque la más frecuente es la que se conoce como síndrome de disfunción de la ATM. En cualquier caso, su tratamiento es eminentemente conservador. De cualquier manera, existen casos donde este tratamiento no consigue solucionar los síntomas del paciente y pueden estar indicadas una serie de técnicas quirúrgicas que oscilan entre el tratamiento mínimamente invasivo (artrocentesis o cirugía artroscópica) al más sofisticado de la reconstrucción articular con material autólogo o aloplástico con prótesis.

Cáncer Oral

La palabra cáncer se define como el crecimiento incontrolado de células que invade las estructuras adyacentes destruyéndolas.

El cáncer oral se refiere a aquél que aparece en cualquiera de las estructuras de boca: labios, lengua, las mejillas, el paladar, orofaringe, maxilar, mandíbula, etc.

El cáncer oral aparece inicialmente como un crecimiento o una llaga en la boca que no desaparece.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer oral?

Los síntomas más comunes de cáncer oral incluyen:

  • 1- Inflamaciones / engrosamientos, bultos o protuberancias, manchas ásperas / costras / o áreas erosionadas en los labios, las encías, u otras áreas dentro de la boca.
  • 2- El desarrollo de lesiones blancas aterciopeladas, de color rojo o moteado (blanco y rojo) parcheadas.
  • 3- Sangrado inexplicable en la boca.
  • 4- Entumecimiento inexplicable, pérdida de sensibilidad o dolor / sensibilidad en cualquier área de la cara, la boca o el cuello
  • 5- Llagas persistentes en la cara, el cuello, la boca o que sangran con facilidad y no se curan dentro de 2 semanas
  • 6- Un dolor o sensación de que algo está atascado en la parte posterior de la garganta.
  • 7- Dificultad para masticar o tragar, hablar o mover la mandíbula o la lengua.
  • 8- Ronquera crónica con dolor de garganta , o cambios en la voz.
  • 9- Dolor de oído.
  • 10- Un cambio en la forma de sus dientes o dentaduras encajan
  • 11- Dramática pérdida de peso.

¿Quién suele padecer cáncer oral?

Actualmente el cáncer oral es más frecuente en hombres que en mujeres ya que estos están más expuestos a los factores de riesgo causantes del cáncer oral.

Los factores de riesgo para el desarrollo de la vía oral cáncer incluyen:

  • 1- Fumadores . Cigarrillos, puros o pipas tienen seis veces más probabilidades que los no fumadores de desarrollar cáncer oral.
  • 2- Masticadores de tabaco. Los usuarios de tabaco de mascar tienen 50 veces más probabilidades de desarrollar cáncer de la mejilla, las encías y la mucosa de los labios.
  • 3- El consumo excesivo de alcohol. Los distintos tipos de cánceres orales son aproximadamente seis veces más comunes en los bebedores que en los no bebedores.
  • 4- Antecedentes familiares de cáncer.
  • 5- Exposición excesiva al sol, especialmente a una edad temprana.
  • 6- Virus del papiloma humano (VPH). Ciertas cepas de VPH son factores de riesgo para el carcinoma de células escamosas (CCC) de orofaringe.

Es importante tener en cuenta que más del 25% de todos los cánceres orales se producen en personas que no fuman y beben alcohol.

¿Cómo se trata el cáncer oral?

El cáncer oral es tratado de la misma manera que muchos otros tipos de cáncer . Siempre que sea viable, se deben tratar mediante cirugía para extirpar el tumor canceroso, seguida de radioterapia y / o quimioterapia (tratamientos farmacológicos) para destruir las células cancerosas restantes si es necesario.

  • En ocasiones tras la extirpación del tumor es necesario reconstruir en el mismo momento de la cirugía de resección del tumor, el defecto que dicha resección ha provocado. Estos defectos suelen ser reconstruidos mediante colgajos locales o colgajos libres microvascularizados de otras partes del cuerpo como el hueso peroné o con piel y músculo de los muslos.

  • Parálisis Facial

    La parálisis facial es causada por una lesión en el nervio facial. Este nervio es el encargado de mover todos los músculos de la cara. Cuando se lesiona puede resultar en un incapacidad para mover la cara, cerrar los párpados, cerrar la boca con fuerza, inexpresividad facial, etc.

    Las causas de esta lesión pueden ser múltiples siendo las más frecuentes las causas de origen traumático y los tumores que afectan al nervio facial.

    Los pacientes con parálisis facial son en ocasiones víctimas del aislamiento ya que las alteraciones estéticas y funcionales que se producen suelen conducir al retraimiento social.

    La cirugía reconstructiva de la parálisis facial pretende mejorar la deformidad facial causada por la parálisis facial. Existen múltiples técnicas que pretenden mejorar la simetría facial y la restauración de la mímica facial:

    • La colocación de pesas de oro en el párpado superior para ayudar a prevenir la sequedad del ojo y restaurar el parpadeo
    • Injertos nerviosos cruzados para restaurar la contracción muscular de lo músculos de la hemicara afecta.
    • Colgajos de músculo, tarsorrafias, suspensión con hilos tensores, etc…

    Tramatología Facial

    Un trauma facial es cualquier trauma físico sufrido en la cara. Un traumatismo facial puede implicar lesiones en los tejidos blandos como la piel o los músculos de la cara, tales como quemaduras, laceraciones, heridas y contusiones o fracturas de los huesos faciales, tales como las fracturas nasales y las fracturas de la mandíbula, así como traumatismos, tales como lesiones en los ojos . Los síntomas son específicos para cada tipo de lesión; por ejemplo, las fracturas pueden implicar dolor, hinchazón, pérdida de función, o cambios en la forma de las estructuras faciales.

    Las lesiones traumáticas de la cara tienen el potencial de causar desfiguración y pérdida de función de las estructuras que están en la cara; por ejemplo, la ceguera o dificultad para mover la mandíbula. A pesar de que rara vez son potencialmente mortales, pueden causar hemorragias graves o interferencia con la vía aérea requiriendo una actuación urgente.

    Dependiendo del tipo de lesión en la cara, el tratamiento puede incluir el vendaje y la sutura de las heridas abiertas, administración de antibióticos y analgésicos, la reducción de los fragmentos de fractura y la cirugía para fijar los focos de fractura.

    Las fracturas de la nariz, la base del cráneo, o el maxilar pueden estar asociados con grandes hemorragias nasales . Las fracturas nasales pueden estar asociados con la deformidad de la nariz, así como con hinchazón y hematomas. La deformidad en la cara, por ejemplo un pómulo hundido o dientes que no se alinean correctamente, sugiere la presencia de fracturas. La asimetría puede sugerir fracturas faciales o daños a los nervios que mueven los músculos de la cara. Las personas con fracturas mandibulares suelen tener dolor y dificultad para abrir la boca y pueden tener entumecimiento de los labios y la barbilla. Con fracturas tipo “Le Fort”, la línea media de la cara puede desviarse con respecto a la resto de la cara o el cráneo.

    Estas fracturas a menudo requieren ser intervenidas quirúrgicamente por un cirujano maxilofacial especializado en traumatología facial. El Dr. Blas García García tiene una amplia formación en traumatología facial, habiendo realizado un Fellowship en trauma facial en EEUU en el “Shock Trauma Center” de Baltimore, centro de referencia nacional en Estados Unidos para los casos de traumas complejos.

    Patología de las Glándulas Salivares

    Las glándulas salivares son estructuras que se encuentran en la cara y en la boca y que se encargan de producir saliva.

    Existen 3 glándulas salivares mayores a cada lado de la cara: 2 glándulas parótidas que se encuentra delante de la oreja, 2 glándulas submaxilares que se encuentran debajo de la mandíbula y 2 glandulas sublinguales debajo de la lengua. Por otro lado existen miles de glándulas salivares menores repartidas debajo de la mucosa de toda la boca.

    La patología de las glándulas salivares es muy diversa. Engloban desde la patología infecciosa de las glándulas como la parotiditis o las conocidas paperas a la patología tumoral de las glándulas.

    Existe otro tipo de patologías como el Síndrome de Sjögren que consisten en la disminución dramática en la producción de saliva producida por la infiltración autoinmune de la arquitectura de las glándulas.

    ¿Qué síntomas hacen sospechar la lesión de las glándulas salivares?

    • Un crecimiento o abultamiento delante de la oreja o debajo de la mandíbula
    • Dolor o enrojecimiento delante de la oreja o debajo de la mandíbula
    • Dolor al tragar
    • Hinchazón brusca delante de la oreja o de la mandíbula justo en el momento de las comidas.
    • Mal sabor de boca mientras come.
    • La aparición de una ampolla en el labio inferior.

    Ante cualquier síntoma de los descritos, debe consultar lo antes posible con un cirujano maxilofacial para valorar la gravedad del cuadro e instaurar tratamiento lo antes posible.

    Artrocentesis de ATM

    La artrocentesis de la ATM se define comúnmente como un lavado articular y clásicamente se realiza sin visión de la articulación. La artrocentesis de la ATM es un procedimiento en el que se entra en el espacio articular superior mediante una punción, se lava con un fluido y se puede manipular manualmente la articulación.

    1) Este procedimiento se ha aconsejado para el tratamiento de una variedad de distintos cuadros de ATM, aunque la mayoría de los estudios publicados han investigado únicamente su eficacia en el tratamiento del bloqueo agudo de ATM (closed-lock). Esta técnica ha ganado en popularidad de forma vertiginosa. Por ello se han propuesto diversas indicaciones:

    • Bloqueo discal agudo de la ATM (closed lock) (desplazamiento anterior sin reducción en la apertura oral con una duración inferior a un mes de evolución) que no responde a la manipulación pasiva mandibular ni al tratamiento conservador.
    • Bloqueo discal subagudo de la ATM (entre 1 y 3 meses de evolución) que no responde a tratamiento conservador.
    • Síndrome de disco fijo, adherido o anclado (anchored disc phenomenon) diagnosticado mediante RMN.
    • Traumatismos de la ATM con dolor crónico persistente, además de capsulitis procedentes del síndrome de latigazo cervical (whyplash).
    • Algunos casos de enfermedad articular degenerativa dolorosa (osteoartrosis) que no responden a tratamiento conservador.
    • Artropatías inflamatorias (artritis reumatoide, rtritis crónica juvenil, esclerodermia, etc.) o metabólicas (hiperuricemia, condrocalcinosis) con importante dolor articular.
    • Pacientes que pueden rechazar la artroscopia o que no pueden ser sometidos a un procedimiento con anestesia general.

    Asimismo, deben considerarse una serie de contraindicaciones para esta técnica quirúrgica: una patología psiquiátrica, la anquilosis fibrosa u ósea, articulaciones multioperadas, patología infecciosa regional (dermatitis) o patología regional tumoral.

    Cirugías de las Malformaciones

    La corrección quirúrgica de las deformidades del esqueleto maxilofacial incluye los procedimientos reconstructivos que permiten corregir las deformidades de los maxilares, esqueleto facial y los tejidos blandos asociados. Estas anormalidades pueden ser causados ​​por aberraciones genéticas, ambientales, de desarrollo, funcionales, y / o patológicos aparentes al nacer o que se manifiestan en el crecimiento y desarrollo posterior o adquiridas por un trauma, procesos neoplásicos, y enfermedades degenerativas.

    Las deformidades musculoesqueléticas de los huesos faciales pueden ocurrir en los tres planos del espacio (anteroposterior, vertical y transversal) o cualquier combinación de los tres, unilateral o bilateral, y en uno o ambos maxilares.

    Los procedimientos quirúrgicos implican reposicionamiento y recontornamiento de los huesos faciales para corregir problemas funcionales y / o patológicos. El objetivo principal de la corrección quirúrgica de estas deformidades esqueléticas es la restauración y mejora de la función, la simetría y la prevención de posibles secuelas.

    Cirugía reconstructiva

    Los procedimientos de cirugía reconstructiva facial, engloban a un gran número de patologías que afectan a la cara. Podemos resumirlas en:

    Reconstrucción por cáncer de cabeza y cuello:

    Consiste en la reparación de defectos faciales tras intervenciones de cáncer que han provocado secuelas o defectos en la cara que precisan de injertos o colgajos obtenidos de otras partes del cuello para reparar defectos de hueso, de piel, músculos o de nervios. Además de recuperar un aspecto estético lo más parecido al que tenía el paciente previo al cáncer, la cirugía reconstructiva pretende restaurar todas las funciones de la cara como la masticación, el hablar, los movimientos de los músculos, la sonrisa, etc. En ocasiones es precisa la obtención de injertos libres microvascularizados procedentes de otras partes del cuerpo como el hueso peroné para la reconstrucción de la mandíbular, la parte anterolateral del muslo para la obtención de piel y músculo para la reparación de grandes defectos o pérdidas de sustancia de la cara, etc.

    Cirugía de labio leporino:

    Consiste en la corrección de la deformidad de nacimiento que se produce en el labio en pacientes con esta patología. Por lo general, este procedimiento se realiza en torno a los 3-6 meses de edad, y por lo general consiste en la reparación de la asimetría de las fosas nasales así como de la deformidad de los labios.

    Reparación de paladar hendido:

    Consiste en la corrección de la deformidad de nacimiento que se produce en el paladar en pacientes con esta patología. El procedimiento generalmente se realiza alrededor de los 9-12 meses de edad. Además de la reparación de la fisura en el paladar, se colocan tubos de ventilación habitualmente durante el procedimiento para ayudar a prevenir las infecciones del oído.

    Parálisis facial

    La cirugía reconstructiva en este caso pretende mejorar la deformidad facial causada por la parálisis facial. Existen múltiples técnicas que pretenden mejorar la simetría facial y la restauración de la mímica facial:

    • La colocación de pesas de oro en el párpado superior para ayudar a prevenir la sequedad del ojo y restaurar el parpadeo
    • Injertos nerviosos cruzados para restaurar la contracción muscular de lo músculos de la hemicara afecta.
    • Colgajos de músculo, tarsorrafias, suspensión con hilos tensores, etc…

    Reconstrucción tras trauma facial

    En estos casos la cirugía se realiza para corregir y tratar las fracturas faciales y / o cortes en la cara, comúnmente sufridas durante los accidentes de tráfico, peleas, violencia doméstica, eventos deportivos, mordeduras de animales, etc ... Las fracturas faciales implican con frecuencia a la mandíbula, los pómulos, la cuenca del ojo o la frente y requiere realineamiento de los segmentos óseos y fijación para la curación adecuada. Las laceraciones o heridas faciales traumáticas pueden causar cicatrices, daño del nervio facial, la transección del conducto salival, lesión del conducto lagrimal, o incluso la pérdida de una parte del cuerpo (por avulsión del oído).

    Reparación de microtia (oreja pequeña) o anotia (ausencia de oreja)

    Es la corrección quirúrgica de la oreja por falta congénita. Se puede crear una oreja nueva utilizando un injerto cartilaginoso formado a partir de cartílago obtenido de una costilla (etapa I), y posteriormente refinado por la creación de un lóbulo de la oreja (fase II), y la creación de un pliegue detrás de la oreja nueva (fase III).


     

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